luna estrellada de misterios
se cayó del cielo
se calló en el alma
luna apagada de secretos
me cayó en las manos
me calló el anhelo
luna tan clara de mis sueños
que cayó en mi vientre
y me calló el murmullo
luna embestida por luceros
se cayó en mis miedos
calló mis suspiros
luna enredada en mis poemas
se cayó menguante
me calló tan plena.
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El amor y la compasión no son un lujo, sino una necesidad. Sin ellos, la humanidad no puede sobrevivir.